Publicado por Sr Chachalaca el 15 dAmerica/Denver Agosto, 2006
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El día de ayer fuimos testigos de un adelanto de lo que podría ser el desalojo del zócalo y Reforma si la razón y el diálogo no prevalecen sobre la intransigencia. Vimos con alarma, al dar lectura a los editoriales del día de hoy, que hay tantas voces que condenan la volencia como las hay que la avalan. La realidad es que la situación política en méxico es una cuerda tensa.

Si mal no recuerdo, para que un elemento estructural -en este caso, la proverbial cuerda- se tensione, es necesario que dos fuerzas actúen sobre ella en direcciones contrarias, o bien, una sola fuerza que actúe y que la cuerda esté empotrada en un miembro inamovible de la estructura. Esto, a primera vista sería lo que está sucediendo con la situación de los bloqueos en reforma, y los actos de provoación a las fuerzas federales: Los manifestantes están jalando para un lado, y por el otro lado está el PAN y el gobierno federal, inamovibles.

Sin embargo, desde nuestro punto de vista, éste no es el caso. Se puede errar tanto por acción como por inacción. Aunque pareciera que la únca acción posible ante la intransigencia de los sitiadores de Reforma es el desalojo por la fuerza, el PAN y el Gobierno Federal han fallado por inacción al no contener las voces de los radicales entre sus filas, -como es el caso de Manuel Espino y sus desafortunadas declaraciones- y al haberse tardado tanto en invitar al diálogo a López Obrador.

No fué sino hasta ayer que huboun declaración clara a favor del diálogo por parte de Felipe Calderón dirigida a López Obrador. Por otro lado, las declaraciones del mismo calderón no han hecho más que atizar el ambiente de polarización social que impera en la opinión publica. El discurso de “Los Pacíficos vs Los Violentos” es tan inútil como el discurso de “Los de arriba, los pirruris Vs los de abajo, La Gente“.

Creemos que por el bien de México, ambos extremos deben buscar el diálogo. La intransigencia sólo llevará a la violencia, y la violencia sólo beneficiaría a una estrategia: la de López Obrador.

En cuanto a los hechos de ayer, vimos a una PFP que actuó conforme a derecho, que no agredió sino hasta que les aventaron una valla metálica y les arrebataron escudos, y que nó lanzoó gases lacrimógenos sino hasta que les lanzaron rocas a distancia. Cumplieron con una orden que les fué dada: defender el libre tránsito al recinto de Legislativo. Por otro lado, vimos también a una PFP más que ansiosa por que se cumplieran las reglas de enfrentamiento, dispuestos a soltar toletazos como autómatas una vez cumplidos los requisitos mínimos para que fueran justificados.

No responderemos a provocaciones

-Martí Batres al ordenar la retirada del intento de plantón en San Lázaro
pero también
-Rubén Aguilar, al referirse a la actuación de la PFP en el mismo desalojo.

Sin embargo vimos también a Diputados del PRD que no respetan el recinto legislativo, velando más por sus interese que por los de la nación y la institución de la que forman parte, vimos a manifestantes lanzándoles una valla metálica a los agentes de la PFP y desobedeciendo las instrucciones que para el desalojo conforme a derecho se les habian girado. Vimos intransigencia sedienta de mártires, provocando a las autoridades

Esto no puede continuar así. La sociedad cada vez más agraviada por los bloqueos de vialidades está pidiendo y justificando la violencia. Quien busque el estado de derecho, como asegura hacerlo el virtual candidato ganador, no debe quedar en la inacción. Debe apaciguar a los radicales y debe buscar el diálogo. La intransigencia se vence con tolerancia y diálogo. No se debe tolerar lo intolerable, pero no se debe violentar lo inviolable.